Semilla de Apio

La semilla de apio, cuyo intenso y refrescante sabor puede probarse en salmueras o chuckrut, es también útil como hierba medicinal. La semilla de apio ha tenido varios usos durante miles de años alrededor del mundo. Recientes investigaciones científicas demostraron que ciertos químicos presentes en la semilla de apio pueden realmente ayudar en problemas tales como alta presión en sangre, artritis y ansiedad. La semilla de apio puede ayudar también a prevenir el cáncer.

La semilla de apio ha sido usada durante mucho tiempo tanto para combatir la artritis como los espasmos musculares. Varios químicos en la semilla de apio bloquean la inflamación o alivian el dolor. Otros químicos relajan los músculos tensos. La semilla de apio contiene calcio, lo cual ayuda a relajar los calambres musculares.

Ciertos químicos en la semilla de ajo son antibacterianos, mientras que otros son diuréticos, esto significa que ayudan a remover el agua del cuerpo en forma de orina. Esto ayuda a eliminar las bacterias y minerales que causan cálculos en el hígado y el riñón.

Varios químicos en la semilla de apio son hipotensivos, esto es, que pueden ayudar a bajar la presión sanguínea. La semilla de apio también es rica en calcio, lo que ayuda a bajar la presión.>

Ensayos con animales de laboratorio muestran que la semilla de apio previene daños en el hígado causados por químicos tóxicos. Ha sido usado por siglos como un tónico para el hígado.

La semilla de apio fortalece músculos intrauterinos, lo que ayuda a incrementar el flujo menstrual.

Un compuesto en la semilla de apio llamado limonene actúa como un tranquilizante leve. El calcio en la semilla de apio ayuda a calmar las tensiones nerviosas.

La semilla de apio puede, también, ayudar a prevenir el cáncer. Un número de químicos en la semilla de apio previnieron tumores en animales de laboratorio expuestos a sustancias cancerígenas.

Descripción

Las semillas de apio pertenece a la misma planta con cuyo tallo hemos hecho preparaciones culinarias e ingerido. Si nunca ha visto el tallo en su hábitat natural, la planta de apio es delgada y crece cerca de los dos a tres pies de altura. Tiene de tres a cinco hojas segmentada, y flores con pequeños pétalos blancos. Las semillas, crecen en las flores, son muy pequeñas y de un castaño a marrón oscuro y de fuerte y agradable aroma.

Composición

Aceites volátiles (incluyendo apiol), flavonoides, boro, calcio, hierro, limonene, sodio, zinc, 3-N-butylftalide, ácido alfa-linolénico,beta-eudesmol, gualacol, izoquercitrin, para-cimene, terminen-4-il, umbelliferone.

Formas disponibles

  • Semillas secas o frescas.
  • Tabletas.
  • Cápsulas conteniendo aceite de semilla de apio.
  • Extracto de semilla de apio, en el cual el componente activo de la semilla de apio ha sido extraído para alcohol o glicerina.

Ingesta

  • Cápsulas o tabletas de semillas de apio: ingiera de una a dos cápsulas o tabletas tres veces al día, o siga las instrucciones de su especialista.
  • Extracto de semillas de apio: tome ¼ a ½ cucharitas tres veces al día o conforme las indicaciones del especialista. (Bébalo siempre con mucho agua o jugo con las comidas, salvo que se le indique lo contrario).
  • Semillas enteras: prepare un té vertiendo en agua hervida una cucharita (1 a 3 g) de semillas frescas trituradas. Deje macerar por 10 o 20 minutos antes de beberlo. Bébalo tres veces al día.

Precauciones

  • No ingiera semilla de apio en caso de embarazo.
  • La semilla de apio es una hierba segura, usada con precaución. Consulte a su médico, antes de usarlo como diurético. Los diuréticos pueden disminuir el potasio del cuerpo, un nutriente esencial.
  • No ingiera semillas de apio embasadas de jardín. La mayoría de las plantas vendidas para ser utilizadas en el cultivo han sido tratadas con químicos cuya ingesta debe ser evitada.

Interacciones posibles

No se conocen.

Comments are closed.